Seguiremos fomentando la cultura del trabajo como único mecanismo de movilidad social

A través del Ministerio de Trabajo, la Cámara del Tabaco de Salta y el Fondo Especial del Tabaco firmamos un convenio marco por el cual se acuerda la adquisición de 9000 equipos de trabajo para trabajadores del sector, los que serán confeccionados por dos cooperativas sociales textiles, con un costo aproximado de 5 millones de pesos.

El acuerdo fue firmado por el Ministro de Trabajo, Eduardo Costello; el presidente de la Cámara del Tabaco, Esteban Amat Lacroix y el administrador del Fondo Especial del Tabaco, Ricardo Nallar.

El objetivo del convenio marco es aunar y optimizar las políticas dirigidas a la consolidación del trabajo decente en el ámbito rural y contribuir a la generación, sostenimiento y mejora del empleo, mediante la articulación de políticas públicas.

Este convenio significa un modelo de organización social, con fuerte participación de los distintos sectores y un Estado presente. En este sentido, destacamos la importancia de las empresas sociales que se han formado en los últimos años, siendo movimiento cooperativo que no trabaja con la lógica del subsidio encubierto, sino que es un actor de la economía real.

Por eso cuando creamos estas empresas textiles, lo que buscamos es generar condiciones para que cada trabajador sea dueño de su propia fuente de trabajo. Y desde el Gobierno seguiremos fomentando la cultura del trabajo como único mecanismo de movilidad social.

Destacamos el permanente trabajo conjunto con la Cámara del Tabaco de Salta con quien hemos hecho emprendimientos muy interesantes, trabajando en políticas de precio y logrando realmente hacer acciones importantes para equilibrar la balanza en lo que significa la actividad comercial y también hemos avanzado un poco más en lo que son obras de infraestructura reales.

Resaltamos también la inversión de cinco millones de pesos que la Cámara hará para garantizar que los trabajadores del sector puedan tener cumplimiento efectivo de las normas laborales, en cuanto a la obligación patronal de otorgar los respectivos equipos de trabajo.

La virtuosa asociación entre las empresas textiles y la Cámara del Tabaco, con la colaboración del Gobierno, es una muestra que cuando la sociedad se quiere organizar para crecer, lo único que necesita es un Estado que no complique las cosas.

Este Gobierno seguirá defendiendo a capa y espada lo que significa la actividad tabacalera en la Provincia como movilizador social, aunque desde afuera a veces no se entiende así.

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